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Lars Sullivan: ¿el nuevo Sammartino o el nuevo Snitsky?

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El momento: transmisión en vivo de Survivor Series 2019, con todos esperando los respectivos big matches masculino y femenino. La promo: un conocido de NXT a quien nadie esperaba ahora mismo. Y poco después la noticia: Lars Sullivan está a punto de debutar en el main roster. Yo desde hace años venía escuchando sobre un prometedor talento con un físico que recordaba al de Bruno Sammartino y un nivel grosero de expectativas. Pero en cuanto lo vi, me acordé más bien de Gene Snitsky, ese powerhouse de poca monta de la Ruthless Agression. Así que a la espera de su debut me pregunto ¿que tanto podemos esperar de Lars en el main roster?

¿Potencial no explotado?

Si hipotéticamente Sullivan fuera una opción a main eventer, tiene cualidades. Para empezar, la credibilidad en él es algo innata. Hay luchadores como Bryan con apariencia de persona normal y que recién en el ring inspiran la sensación de ser tipos que pueden hacer daño de verdad. Y hay moles como Lars que no necesitan entrar en un cuadrilátero para dejar en claro que son peligrosos. Sullivan puede verse de tú a tú con cualquier gigante y en caso de no haber otro tipo grande en la marca puede calzar genial como monster heel (por lo mismo, se dice que lo quieren mandar a Smackdown).

Lars ha dejado performances no geniales, pero si bastante prometedoras para un sujeto que lleva tan poco en el wrestling. Fuera del ring, a veces le achacan su falta de micro, carisma y gimmick. Quizás por esto sea mejor subirlo ahora. En NXT y en el Performance Center son buenos enseñándole a novatos luchar, pero me parece que al introducirlos en estas otras aptitudes flaquean. Y cuando hacen las cosas bien, el producto creado por NXT no convence a los oficiales del main roster (caso más evidente, el de Tyler Breeze). Tal vez Sullivan no sea un prodigio en ese sentido o bien, puede que como novato aún no termina de explotar bien sus cualidades.

Los problemas de entrada

Independiente de su calidad o falta de ella, Lars tiene en mí opinión tres grandes problemas que podrían hacerlo estancarse en su camino al Main Event. El más evidente es el montón de comentarios polémicos que escribió hace unos años y que últimamente han salido a la luz. Es verdad que WWE no ha cancelado su debut y el plan de presentarlo bien parece seguir adelante. Lo que yo veo es porque aún así, igual podrían darle un bajo perfil como mid-card. La empresa cuida mucho su imagen políticamente correcta delante de los auspiciadores, y sería muy raro que le dieran mucha exposición a un sujeto que tiene a su haber declaraciones racistas y homofóbicas.

Otro default de Sullivan es su edad. Luego de su entrenamiento, lleva menos de 2 años luchando en NXT y ya tiene 30 de edad, mientras que otros como Velveteen Dream que también están dando sus primeros pasos en el negocio van en los 23 o 24. Por poner un ejemplo, cuando Chris Jericho debutó en WWE tenía 29 y ya llevaba años luchando en Estados Unidos, México y Japón. Lars va a tener menos tiempo que la mayoría para hacerse un nombre, antes de la inevitable decadencia que viene con el envejecimiento.

El tercer factor es que veo cierta predisposición de la ICW a rechazar a Lars. Creo que sin haber hecho algo muy horrible, ya se le está tachando entre lo peor de la empresa ¿Será acaso su estilo Powerhouse, su ausencia de pasado indie o el hecho de que no hace el 450 Splash? Aunque quizás este último es el problema menos influyente: se sabe que a McMahon les importa un bledo lo que opine el fan de internet.

El riesgo de ser el nuevo Snitsky

Considerando los problemas mencionados en el apartado anterior, Lars claramente no va a ser un nuevo Sammartino. Un ace, como aquel que entre 1963 y 1977 capitaneó la WWWF. En cambio, que terminase eventualmente como Snitsky no debería sorprender demasiado. Aquel luchador que fue presentado como la horma del zapato de Kane y que no terminó de generar demasiado interés en la audiencia ese 2004. Así fue como los bookers olvidaron su existencia desde el 2005 en adelante, hasta que terminó fuera de la empresa sin que nadie lo notara. La historia de WWE está repleta de grandes promesas que vivieron ese proceso.

Sullivan no ha tenido realmente grandes logros en NXT, aunque bien es sabido que el éxito (o no) en la marca amarilla no dice nada de las carreras a futuro. Bálor estuvo largo tiempo en la cima y en el main roster deambula en un mar de irrelevancia, mientras que a Alexa apenas se le vio y ahora es de los rostros de la división femenina de WWE. Lo decisivo en estos casos es si Vince le da o no el voto de confianza al luchador. Y por lo que indican los rumores, aún con el escándalo de las publicaciones el mandamás de la empresa parece creer en Lars.

No obstante, el apoyo inicial de Vince no es suficiente. Hay muchos luchadores en los que supuestamente ha creído y que no terminaron de despuntar. El caso más reciente fue el de Andrade, donde las “altas expectativas” terminaron con él excluido del Team Smackdown en Survivor Series. Vince parece tener unos pocos elegidos en el talento actual, en tristes carteleras que cada vez se abarrotan más de viejas glorias para gusto del fan nostálgico.

A modo de conclusión, creo que Sullivan podría ser un buen elemento. Pero por sus problemas más temprano que tarde terminará despedido, bailando o siendo humillado en segmentos de leyendas.

Profesor de Historia, conocido en las redes sociales como Meñique. Bienvenido a un reino en que está prohibido hablar bien de las últimas temporadas de Games of Thrones y dónde la religión oficial es el culto a don Minoru Suzuki.

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