Articulo Lucha Libre Independiente

EL Lado Oscuro de la Lucha Libre Independiente

La otra cara de la Lucha Libre Independiente

Generalmente cuando hablamos de lucha libre, nos centramos en el espectáculo que ocurre arriba de los encordados. Obviamos por completo, todo lo ocurre una vez las puertas de la arena se cierran y los luchadores se preparan para salir rumbo al próximo evento.

Por eso mismo he decidido presentarles un articulo sobre todo el dolor y sufrimiento que tienen que pasar estos gladiadores antes de subirse al ring. Todo con la intención de entretenernos a nosotros los aficionados.

Todos conocemos los líderes del negocio; WWE, AEW, NJPW o AAA. Todo fanático ya ha visto algún show referente a cualquiera de estas empresas. Pero ¿Qué ocurre cuando la compañía es más modesta? ¿Una que no pueda permitirse el lujo de rentar las más grandes arenas, limitándose a los modestos salones para eventos o canchas escolares?

La Lucha Libre un deporte que atrae a espectadores de todo el mundo

La escena Indie es por muchos llamada de forma jocosa como la escena de los salones de bingos. Un mote que hace referencia a los recintos donde generalmente se llevan acabo los shows de este tipo de compañías. Suele ser un lugar para encontrar una alternativa a los espectáculos plagados de luces y entradas rimbombantes, siendo más apegados a como lo eran en las épocas de antaño, antes de que el deporte se convirtiera en un producto mas mainstream.

Un lugar donde el sudor, la sangre y las acrobacias más alocadas tienen cabida, al no estar limitadas debido a un contrato con alguna de las grandes cadenas de T.V. y sus asociados. Pero pese a ello y a menudo, en consecuencia es lugar de muchas de las prácticas más cuestionables en el deporte.

 La vida del luchador independiente

Seguramente a más de uno llegó a pasarle por la cabeza la idea de ser luchador. La simple idea de ser vitoreado mientras la gente corea tu nombre, tras haber ganado un campeonato mundial, es una escena que atraería a cualquiera. Pero ¿Cómo es el verdadero día tras día de quienes practican este pseudo deporte?

Por el titulo del artículo muchos sabrán de antemano que acá no venimos a escuchar historias sobre caballeros que salvan a la princesa, mientras huyen hacia el atardecer montados en un unicornio. Acá venimos a desmitificar esa imagen a veces irreal que se tiene sobre la vida de los luchadores.

Para empezar es importante aclarar que el luchador por lo general suele ser un contratista independiente, que en palabras más simples significa que no tiene un derecho a prestaciones de salud ni de cualquier otra indole. El mismo esta obligado a pagar por todos los gastos de viaje, comida y hospedaje. Esto implica que si el evento es en Huston y yo resido en Florida, será mi obligación buscar el hotel, rentar un auto, pagar gasolina y hacerme cargo de cualquier otro imprevisto que puede ocurrir en el camino.

Aunado a que si durante el show el luchador en cuestión sufre algún percance, es su responsabilidad hacerse cargo por los gastos médicos que  el mismo pueda ocasionar. También está el equipo del luchador, el cual muchas veces es hecho a mano, por lo que su precio suele oscilar los 300 dólares. Si incluye una máscara, es aún más caro. 

El montaje de los shows independientes

Ahora nos toca abordar el funcionamiento interno de los shows de lucha libre, que en varias ocasiones sólo ayuda a volver más difícil una profesión que de partida ya lo es. Por lo general, los shows independientes reciben todos sus ingresos gracias a las ventas de la taquilla. La venta de entradas la costeará todos los gastos por los servicios de los luchadores, referís, vendedores, seguridad y el equipo encargado de montar el cuadrilátero. A menudo, todo esto lo terminan haciendo los mismos luchadores.

En un ejemplo más simple, imaginemos que yo vendo 20 boletos en total, cada uno a 10 dólares. Al final estaré ganando 200 dólares, los cuales serán repartidos entre todos los que colaboraron en el show.

Para este ejemplo nos quedaremos con 5 luchas conformando un cartel de la siguiente manera:

-Tag Team Match.

– Trios Match.

– Singles Match.

– Women’s Championship Match.

– World Heavyweight Championship Match.

Con una cartelera tan pequeña es fácil darse cuenta del problema que muchas veces suele suponer este tipo de entradas monetarias. Con sólo cinco luchas ya necesitamos de los servicios de 14 luchadores en total. A esto habríamos de sumarle al referí encargado de arbitrar, el vendedor de palomitas, hot dogs, hamburguesas, etc. Y el equipo de seguridad. Podríamos redondear a un total de 20 personas. En teoría, cada luchador se estaría llevando 10 dólares.

Cabe aclarar que para este ejemplo hemos obviado los costos por los servicios del promotor, incluyendo la organización del evento, la renta del recinto y los gastos por publicidad. Por esto mismo no es de extrañar que la mayoría de los luchadores suelan comentar los suplicios que han tenido que vivir antes de llegar a las grandes arenas.

Un mundo sin gloria

Luchadores como L.A. Park, Andrade El Ídolo (aka La Sombra) o Joey Janela, nunca han negado sobre lo compleja que es la vida del luchador promedio comparado con la de aquellos que están en las compañías más grandes.

Joey Janela en una entrevista con Denise Salcedo, donde se refiere a la llegada de AEW al panorama de USA:

“Me daba un poco de miedo  volver al mundo de la lucha libre independiente y ganar dinero. Das esas cosas por sentadas, recibes una paga cada dos semanas. Una buena paga. En tu mente piensas “Mierda, cuando esto se termine, esto va a desaparecer”.

Antes de AEW básicamente luchaba por nada. Lo hacia porque amaba luchar, y hacia tres o cuatro shows a la semana. Recibía pequeñas pagas de los promotores, además de mi mercancía y estaba satisfecho.”

Andrade El Ídolo:

Al principio era difícil, porque o compraba ropa o comida. Al principio cuando empezaba como La Sombra, o compraba ropa o tenia que pagar la renta, muchas cosas eran más difíciles, tanto los suplementos, comida, todo eso es caro”.

Dormía en el piso, en ocasiones no comía, tampoco quiero hablar mucho de eso, pero ahora que esta llegando el éxito, que ya tienes un buen contrato ganando en dólares es cuando dices, todo el sacrificio que hiciste cuando dormías en el piso, que a veces no comía, que luchaba 5 o 6 veces por semanas, todas esas cosas creo que ya se están reflejando. Al principio ganaba de dos mil a tres mil pesos (100 dólares)“.

Andrade El Ídolo sufrió mucho antes de llegar a los grandes escenarios.

L.A. Park en entrevista para Record México:

“Mi sueño era ganar dinero para ayudar a mi abuelita. El problema era que cuando tocaba puertas, no se me abrían, porque no era un luchador conocido, se sufre, se batalla, te humillan, te maltratan”.

“Yo vine con la mentalidad de que los luchadores ganaban mucho dinero, pero no, yo llegue aquí (al estado de México) y no voy a decir nombres, pero llame a una arena y dije “¿Me puede dar trabajo?, Claro joven, ¿Con qué nombre lucha?, este y ¿Cuánto quiere cobrar?, pues mire señor… “.

Pues unos 12 pesos. ¿QUÉ?, ¿12 pesos?, ¿sabes que hago con 12 pesos?, Con esos 12 pesos yo pago todo el programa. ¿Entonces cuánto me puede dar?, No joven, a lo mejor hasta lo humillo, así déjelo.”

A mi se me cerraron todas las puertas, porque yo las toqué todas. Yo se lo que se sufre, y se lo que se siente tener que regresarte llorando.”

L.A. Park conoció la gloria y el sacrificio de ser luchador.

Esto suele aplicar no sólo cuando eres un luchador del género masculino. Hay anécdotas aún más lamentables en los casos de las luchadoras, quienes a veces son obligadas a mantener relaciones sexuales con los promotores/luchadores a cambio de un lugar en la cartelera.

La lucha libre independiente es un mundo donde uno lucha día a día por sobrevivir, rodeado de los depredadores más feroces que pueden existir como lo son los empresarios abusivos.

Conclusión.

En esta ocasión no voy a dejar una conclusión sobre el tema, en su lugar quiero dejar una reflexión sobre el mismo.

La lucha libre es un negocio duro. Muchas veces malagradecido con aquel que decide practicarla de manera profesional, uno donde los golpes y las lesiones son el pan de cada día, donde el luchador sube día tras día, sólo por el amor al deporte, sin esperar un gran pago por sus servicios más allá de los vítores y aplausos del público asistente.

Un espectáculo donde una vez llegas a la cima te sientes agradecido de poder dar la vuelta atrás y mirar con orgullo todas las peripecias por las que has tenido que pasar. Porque la lucha libre no es solo un deporte o un espectáculo, es un arte y como tal es uno por el que a veces se muere.

En otros temas

Publicado por

R. Mondragón

Fanático empedernido de la animación y la lucha libre en general. Sí. Mi almohada es completamente normal. Quejas y recomendaciones acá: RodrigoMondragonBeltran@gmail.com

Exit mobile version